viernes, 24 de septiembre de 2021

El periodista Alejandro Caballero renuncia a la Revista Proceso

 

Tras casi 22 años laborando como editor en la revista Proceso, Alejandro Caballero anunció su renuncia y compartió la siguiente misiv.

Mi adiós a Proceso

Este día recibí mi finiquito conforme a la ley. Ni un centavo más ni un centavo menos. Termina así mi relación laboral con la revista Proceso a la que ingresé el uno de enero de 1995 en una primera y breve estancia de un año y siete meses y a la que regresé el uno de enero del 2000 para prolongar mi estadía en esta querida casa editorial por 21 años y 8 meses.

De mi paso por Proceso me llevo en el corazón el afecto y la confianza que desde el primer día que lo conocí depositó en mi don Julio Scherer García, así como las inolvidables e incontables lecciones profesionales y de vida que tuvo a bien compartir conmigo. Le correspondí, queriéndolo siempre, hasta donde mis capacidades dieron. Cómo se le extraña. Cómo hace falta.

Agradezco a Rafael Rodríguez Castañeda el apoyo que me brindó sin regateo alguno en todas las encomiendas laborales en las que sintió que mis conocimientos y experiencia podían ser útiles a la empresa. Fue mi maestro en tareas de edición y definición de portadas, al fin periodista cabal de los que no abundan.

Me voy, sin embargo, alarmado por el rumbo que ha tomado la empresa que edita Proceso desde que en enero del 2020 se definieron nuevos mandos. Un acelerado desprestigio, una derechización de su línea editorial y una crisis económica de la que no se informa a los trabajadores, tienen a Proceso en quizá la más delicada situación desde que se fundó en 1976.

La orientación periodística e ideológica impuesta por los actuales mandos al semanario y que se refleja también en la página web, ya tiene sus consecuencias: una dramática caída en la venta de ejemplares, un derrumbe en las suscripciones y una caída preocupante en las visitas al espacio digital.

Alerté a tiempo, a quienes tomaron la decisión de nombrar a Jorge Carrasco como el nuevo director, de los riesgos que implicaría esa designación. Un reportero gris, conservador, apenas conocido en las fuentes castrenses y judiciales, sin mayor experiencia en tareas de dirección, en definición de portadas, cabeceo y línea editorial, ha logrado en apenas unos meses que a Proceso se le haya perdido el respeto y se le considere una especie de encarte dominical del periódico Reforma.

Su más reciente desatino: asociarse en defensa de la “libertad de expresión” y del gremio periodístico, entre otros, con medios tan desprestigiados como El Universal de Juan Francisco Ealy Ortiz, los Soles y Grupo Imagen, propiedad de miembros de la familia Vázquez Raña, y el portal politico.mx, ligado a Ricardo Salinas Pliego, quien por cierto tiene demandado a Proceso.

Debo reconocer que el desastre que avizoré con el arribo de Carrasco a la dirección se quedó corto. No sólo se ha derechizado la línea editorial del semanario y su página web, sino que se ha perseguido y hostigado a quienes hemos criticado su arribo a la dirección. El actual es un Proceso opuesto al que nos legaron Don Julio y Rafael, pero a tono con el tamaño de sus nuevos mandos: hacia adentro maltrato laboral y hacia fuera alianza con medios que lo último que hacen es respetar a sus trabajadores.

Pero el error en la designación de Carrasco no ha sido el único. El autonombramiento de Santiago Igartúa como jefe de la página digital es igual de grave. Su historial laboral es un insulto para la revista. Ingresó a Proceso desplazando sin pudor alguno a quien cumplía las labores de corresponsal en Argentina y de ahí paso a la redacción nacional del semanario con el puesto de reportero, en donde se distinguió, no por sus textos, sino por cobrar sin trabajar. Con estos antecedentes, Igartúa se autoascendió a labores de mando en la página web de donde con el mayor de los desaseos e incluso de manera cobarde, mientras me encontraba de vacaciones, sin aviso alguno, se me desplazó de mis funciones.

La página que llegó a estar por meses en el top ten de Comscore, no ha podido recuperar la visibilidad que tuvo. Aún en tiempos de pandemia en que los ciudadanos se volcaron a los medios digitales, la página de Proceso no pudo repuntar. Por si fuera poco los números recientes de visitas señalan un declive preocupante.

Tanto el portal como la revista han perdido credibilidad y en el caso del primero hasta seriedad y no se diga oportunidad noticiosa, todo ello, responsabilidad única de quien opera bajo el autonombramiento de jefe. Con el caso de Santiago Igartúa se confirma que la honestidad y el talento no se heredan.

Los agravios que recibí desde la cúpula y que incluyeron marginarme de cualquier toma de decisiones y en el absurdo cambiar mi escritorio por uno más pequeño y borrarme del directorio por más de un año, lamentablemente no han sido los únicos. El Proceso que privilegiaba las relaciones humanas, factor que lo distinguía de cualquier otra empresa periodística, se esfumó con la llegada de Carrasco e Igartúa.

Me refiero, por ejemplo, a como sin consideración alguna se despidió a corresponsales en el extranjero y a colaboradores de la sección de análisis.

Imperdonable también fue el maltrato, incluso hasta horas antes de su muerte, que tuvieron para con Marco Antonio Cruz, en su calidad de coordinador de fotografía. Sólo doy dos datos, podría ofrecer más. Sin consultarlo, Carrasco contrató a la agencia Cuartoscuro para nutrir de fotografías a Proceso, algo a lo que siempre se opuso don Julio; Igartúa, también sin consultarlo, designó a un integrante del cuerpo de fotógrafos para tareas en la página digital.

Tengo la certeza de que los nuevos mandos se enteraron de la estatura profesional del querido Marco cuando leyeron los entrañables textos póstumos que amigos y compañeros le dedicaron en Proceso. Desde los puestos de dirección, en vida se le ofendió, a su muerte se le elogió.

Carrasco también fue incapaz de retener a periodistas talentosos como Álvaro Delgado o al monero Hernández, quien junto con Helguera, había recuperado para Proceso el atractivo de su última página.

Las malhadadas decisiones en la empresa continuaron nombrando a José Gil Olmos como jefe de información. Lo peor que le puede pasar a un trabajador es que designen como su jefe a un inepto. Incapaz de argumentar una orden de trabajo, negado para idear un reportaje, torpe para redactar un párrafo sin incurrir en problemas de sintaxis y faltas de ortografía, se le dio una autoridad que, por obvias razones, no se respeta.

En las manos de este trío sin luces está el indigno presente y el nebuloso futuro del querido Proceso. Desprestigiado, inmerso en una crisis editorial y financiera, no se vislumbra mejora. Cómo estarán de podridas las aguas entre los nuevos mandos que las apuestas que corren es sobre cuánto tardará Igartúa en deshacerse de Carrasco.

Proceso, cuyas principales hazañas las dio desnudando corruptelas y enfrentando a gobiernos y empresarios censores, hoy se hunde por los desatinos de un trio que no se sabe la música.

Amigos y compañeros procesianos, cuando regresé a Fresas 13 en el año 2000 pensé que esta entrañable casa editorial sería mi última morada. Me despido con el aprecio y reconocimiento a su trabajo. Sin ustedes Proceso difícilmente sobrevivirá, con los actuales mandos el Proceso que edificó don Julio se evapora semana tras semana.

Ojalá estas líneas fueran producto de un arrebato, el guion de un mal sueño, las notas de una fallida melodía…

Los abrazo

Alejandro Caballero.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta

 

martes, 21 de septiembre de 2021

Recuerdos del periodista Manuel Altamira en el aniversario de su fallecimiento

 


Cada año recordamos al que fue uno de los mejores cronistas del periodismo de México en los primeros años del diario La Jornada. Manuel Altamira perdió la vida en el terremoto del 19 de septiembre de 1985

 Juan Balboa

Se definía como "reportero de policía", pero sus textos tenían el sello de un narrador nato que combinaba el trabajo acucioso del periodista con las herramientas de la literatura. Dos oficios que Manuel Altamira Peláez logró zurcir durante un año en La Jornada.


Su creatividad era incontenible, innegable. Sólo el sismo del 19 de septiembre de 1985 hizo callar su máquina de escribir y le impidió hacer la crónica del primer año de La Jornada en la calle; una orden de trabajo que la dirección del diario le había encargado de forma especial.

Festejó con los trabajadores del periódico el primer aniversario del rotativo hasta la madrugada del 19 de septiembre. Su sencillez, su trato amable y solidario le facilitaban consolidar amistades.

Su profesionalismo, su necedad por lograr un estilo periodístico propio y su amplio bagaje cultural le merecieron el respeto de la comunidad dentro y fuera del diario.Altamira era uno de esos hombres que siempre estuvo rodeado de amigos.

 La última vez que se le vio el reloj marcaba casi las 6 de la mañana del fatal 19 de septiembre de 1985. Se despidió de sus compañeros para dirigirse a su casa, ubicada en Bruselas 8, esquina con Liverpool.

 Tenía que levantarse temprano con el propósito recorrer la ciudad para narrar cómo se vivía el primer aniversario del terremoto. Coincidía con el primer aniversario de la aparición de La Jornada.

 Haría una crónica sobre la presencia en la calle, un diario que en poco tiempo había logrado despertar el interés de los lectores.

 El sismo lo sorprendió en el edificio donde vivía; el único que se derrumbó en la manzana.

 El terremoto activó al equipo de La Jornada en toda la capital mexicana. Todos imaginaban a Altamira reporteando en las zonas más afectadas; lo veían penetrando en edificios donde se escuchaban gritos de auxilio; suponían a Manuel viajando en ambulancias para llegar con rapidez al lugar de los hechos.

 Nadie pensó que era una de las víctimas, que el inmueble donde residía se había derrumbado y que él no estaba reporteando, sino bajo de decenas de toneladas de cemento.

 "Manuel no aparece, estamos buscándolo y esperamos encontrarlo. Hay que tener calma", me dijo Carmen Lira, subdirectora de Información, al confirmarse que el edificio donde habitaba Altamira había sucumbido ante el movimiento telúrico del 19 de septiembre.

 Todos los reporteros, sin excepción, hicieron guardia en aquel lugar con la esperanza de encontrar a Manuel. Fueron más de 60 horas de espera, de angustia, hasta que apareció su cuerpo sin vida. El dolor se reflejó en las páginas de La Jornada.

 El Capote jornalero

 A Manuel Altamira le decían en Monterrey, Nuevo León, La Tambora, por su carácter festivo, alegre, jovial. En La Jornada sus amigos cercanos lo llamaban Capote, por su afición al gran escritor estadunidense nacido en Nueva Orleáns, Truman Capote.

 En la redacción, o fuera de ella, Altamira no se cansaba de decir que quería, como Truman Capote en su obra maestra “A sangre fría”, hacer un periodismo real y más cercano a la literatura.

 Manuel Altamira Peláez nació en el estado de Puebla, pero su vida profesional empezó en Monterrey como reportero policiaco en el diario Más noticias. Cubrió la fuente policiaca con una visión social y política.

 Fue uno de los periodistas que siguieron con detalle el desarrollo de la Liga 23 de Septiembre en esa ciudad norteña: los operativos violentos contra esa organización, los cateos de casas llamadas de seguridad, los enfrentamientos, secuestros, los amotinamientos en la cárcel de Topo Chico, y la detención y desaparición de Jesús Piedra, el hijo de la incansable luchadora social Rosario Ibarra de Piedra.

 Sus trabajos periodísticos provocaban irritación entre funcionarios de los gobiernos estatal y federal. Miguel Nassar Haro, entonces titular de la Dirección Federal de Seguridad, quien fue acusado de desaparición forzada de personas por la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, amenazó de muerte a Manuel Altamira.

 Sus reportajes y crónicas enfurecieron al entonces gobernador de Nuevo León, Alfonso Martínez Domínguez, porque decía que todo lo que "oía y veía" lo publicaba.

 Hay una anécdota que el propio Manuel contaba. Tres desconocidos lo golpearon salvajemente en una cantina de Monterrey, en la época del propio Martínez Domínguez. Le rompieron una pierna.

 Martínez Domínguez lo visitó en el hospital como muestra de amistad e intentando deslindarse de cualquier sospecha de ser el autor intelectual de la agresión. Frente a la cama de Altamira, en el nosocomio, el mandatario estatal prometió castigar a los culpables, "caiga quien caiga", y le ofreció ayuda.

 La respuesta de Altamira fue impecable: "Lo único que quiero es caminar, señor gobernador, y eso usted no me lo puede dar".

 Trabajó en los diarios El Porvenir, Tribuna de Monterrey y Diario de Monterrey, y en la revista Crónica. En la ciudad de México colaboró en el noticiero de Radio UNAM -donde ganó el premio Teponaxtle de Oro-, y como corresponsal durante la primera época del periódico unomásuno.

 También probó suerte en el periódico Nueva Generación, editado en Puebla, al que renunció por la injerencia de la Iglesia católica en la línea editorial.

 En agosto de 1984, un mes antes de la salida de La Jornada a la calle, se incorporó al diario, donde en pocos meses logró ser reconocido como uno de los mejores periodistas del gremio. Su producción fue abundante y de gran calidad.

 Los reportajes sobre los mariguaneros de Chihuahua; la entrevista con un presunto asesino del periodista Manuel Buendía; la historia criminal del narcotraficante Rafael Caro Quintero; el asesinato de militares en Puebla; la represión de campesinos en Chiapas; los fanáticos de Mexiquito; el espionaje telefónico en Monterrey; los pescadores de San Fernando, y la detención de Alfredo Ríos Galeana quedaron para los anales del periodismo mexicano.

 Manuel Altamira Peláez murió a los 38 años de edad, justo cuando había aprendido a convivir entre el periodismo y la literatura. Su última entrega apareció en la contraportada de La Jornada ese 19 de septiembre: "Tepito nunca se va a acabar; el secreto: estamos benditos", rezaba el encabezado.

 Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: Juan Balboa.

Edición: Juan Balboa.

30 junio 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta

domingo, 19 de septiembre de 2021

Las aventuras de Isabel Arvide en Chiapas, ahora en Estambul; soberbia y corrupción

 


“Miren bien, ahí en esa montura subo al gobernado”, decía divertida y con mofa Isabel Arvide en 1988, último año del gobierno del general Absalón Castellanos Domínguez (8 de diciembre de 1982/7 de diciembre de 1988).

Arvide, hoy Cónsul de México en Estambul, ubicada en la región Mármara de Turquía, había invitado a un pequeño grupo de periodistas para darles un paseo por la casa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que habitaba.

La entonces directora de Comunicación Social del gobierno de Chiapas señalaba una montura que se encontraba en su recamara: Ahí se sube cuando le ordeno, presumía. Alardeaba de manejar al gobernador a su antojo al grado que decidía sobre el mismo erario público del estado.

Repartía “Chayotes” a periodistas chiapanecos y de la Ciudad de México, algunos obtenían pagos mensuales que no lo ganaba un secretario del gabinete del general Castellanos.

Desde su casa, ubicada en una zona alta, se podía disfrutar de la Presa Chicoasén. oficialmente Presa Manuel Moreno Torres.

Es la hidroeléctrica más importante de México, que usa la fuerza motriz del agua para la generación de energía eléctrica. Se encuentra al final del parque nacional Cañón del Sumidero en el cauce del Río Grijalva a 41 km al noroeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Era el nicho de amor de Isabel Arvide

Su amasiato con ex presidentes

Primero adulo a Miguel de la Madrid; después alabó y agasajó a Carlos Salinas de Gortari, al igual que a Ernesto Zedillo -no le fue de lo mejor- para pedirles favores.

Sorprende que el actual presidente niegue una, otra, más otra, que su gobierno es autoritario, sin proyecto de nación y corrupto.

El pasado 15 de septiembre, la innombrable Isabel Arvide, Cónsul de México en Estambul, nombrada por AMLO, siguiendo su biblia política de veneración, adulo, halagó y exaltó al presidente López Obrador.

Casi lo compara con los grandes hombres y mujeres de la historia de México. Repitió lo mismo con López Obrador, el tabasqueño cayó a sus pies. Le gusta que lo chuleen, también tiene un ego muy, pero muy grande.

Va un pequeño texto publicado por medios de comunicación de México sobre el grito de independencia en Estambul.

‘’Viva el cura Miguel Hidalgo, viva la justicia, viva la libertad, viva López Obrador’', dijo la hoy Cónsul de México en Estambul, ubicada en la región Mármara de Turquía

Durante los festejos del inicio de la Independencia en el Consulado de México en Estambul, otros gritos se volvieron los protagonistas de la noche.

Isabel Arvide, Cónsul de nuestro país en aquella nación, grito vivas al presidente mexicano André Manuel López Obrador: ‘’Viva el cura Miguel Hidalgo, viva la justicia, viva la libertad, viva López Obrador’'.

Al instante, una mujer reclamó a Arvide que López Obrador no iba en el discurso. ‘’Eso no se hace, eso no se hace’', dijo momentos después.

En un video, además se puede apreciar que más de cerca volvió a confrontar a Arvide y le dijo ‘’lo respeto, pero el no va ahí [...] al presidente lo respeto, el señor López Obrador es mi presidente y yo quiero que termine bien su sexenio, que corrija, que gobierne, pero él no va junto con los héroes de independencia’'.

Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: Medios internacionales.

Edición: Juan Balboa

19 de septiembre 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta





miércoles, 15 de septiembre de 2021

14 de septiembre 2021: 97 años de la anexión de Chiapas México

 

El 14 de septiembre se cumplieron 97 años (1824/2021) de la anexión de Chiapas a México.

La anexión fue la culminación del movimiento de independencia que hubo en Chiapas en 1821 cuando Fray Matías de Córdova enarboló la bandera de la libertad Centroamericana.

Fue San Cristóbal de Las Casas donde un 4 de septiembre de 1821 proclamó la independencia de toda la provincia de Chiapas.

Los chiapanecos decidieron formar parte de México, y no de Centroamérica, a través de un plebiscito.

En el plebiscito, los chiapanecos votan por seguir formando parte de México, de un total de 172 mil 953 votos; de los cuales 96 mil 829 coincidieron en seguir formando parte de México, y 60 mil 400 votos por la unión con Centroamérica. En tanto 15 mil 724 eran indiferentes a esta decisión.

El acta Constitutiva de la Federación Mexicana, expedida el 4 de octubre de 1824, fue jurada por el 13 de noviembre del mismo año.

Se convoco a los chiapanecos para que se integrara el Primer Congreso Constituyente, mismo que tendría como finalidad la formulación de la Constitución Política del naciente Estado Libre y Soberano de Chiapas, conforme la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1824.

El 5 de enero de 1825 se instaló el Primer Congreso Constituyente de Chiapas, quien expidió el 19 de noviembre la primera Constitución Política del Estado y dictó las normas básicas de organización administrativa, política y jurídica de la entidad.

Se nombró a don Manuel José de Rojas como primer gobernador interino del Estado.

El primer Congreso Constituyente de Chiapas estuvo integrado por los diputados Juan María Balboa, Pedro Corona, Juan José Domínguez, Francisco Guillén, Manuel Saturnino Ozuna, Cayetano Blanco, y como presidente: Eustaquio Zebadúa, vicepresidente: Joaquín Gutiérrez de Arce y como secretarios: Manuel Escandón y Juan Crisóstomo Robles”, apuntó.

Chiapas es uno de los estados con más recursos naturales, zonas arqueológicas e historia y cultura del país; fue cuna de la civilización maya, teniendo las ciudades –que hoy permanecen como ruinas antiguas- de Bonampak y Palenque como principales exponentes de los mayas.

La historia oficial de la anexión de Chiapas a México siempre fue criticada, algunas veces desmentida, por el investigador belga Jan de Vos Van Gerben, un misionero jesuita de origen flamenco nacido en Amberes, Bélgica, quien llego a la selva chiapaneca cuando tenía 37 años de edad.

Lo cierto es que la decisión de dejar de pertenecer a Guatemala, emanado de un plebiscito fraudulento –según una amplia investigación de Jan de Vos, historiador belga que vivió en San Cristóbal de las Casas, ya fallecido- provocó que Chiapas decidiera su futuro.

El escritor e investigador Jan de Vos es uno de los estudiosos del tema.

Fue el primero en relatar cómo ocurrió el primer fraude electoral en el estado durante el proceso de anexión de Chiapas a México en 1824, en su ensayo “El sentimiento chiapaneco”, donde describe cómo hasta los muertos y los recién nacidos votaron para que Chiapas se incorporara a la incipiente nación mexicana.

Su obra más mencionada es sin duda “La paz de Dios y del Rey”, “La conquista de la Selva Lacandona” (1525-1821), donde desmitifica varios retazos de la historia de los conquistadores, y expone la sanguinaria aniquilación de los verdaderos lacandones.

Jan de Vos escarbó sin descanso a lo largo de los últimos 34 años de su vida, la memoria chiapaneca en los archivos de España, Guatemala, Alemania y de muchos rincones más. Pero ante todo, se introdujo en el pensamiento y el corazón de los pueblos mayas, zoques y los rescoldos de los indios Chiapa.

En su libro Oro verde, describe puntualmente cómo se dio un saqueo abominable de los recursos naturales de la selva, la más grande de su historia. Ya aniquilados los lacandones, los aserradores no tuvieron ningún problema para saquear la selva y transportar los árboles a través de la corriente del río Lacantún, y recogerlos en Tabasco.

Doctor en historia por la Universidad Católica de Lovaina, también fue investigador del INAH, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, de la Academia Mexicana de Ciencias, y de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, además de fundador y director de una de las instituciones más importantes en estudios sociales de México, el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: Varias fuentes.

Edición: Juan Balboa.

15 septiembre 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta

martes, 14 de septiembre de 2021

Sacerdote propone matar a mujeres que abortan

 

Un sacerdote de la religión católica de la ciudad de Monclova, Coahuila, hizo apología del feminicidio al proponer asesinar a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo.

Los hechos ocurrieron durante una misa realizada el domingo en la Iglesia San Juan Bautista de La Salle, en Monclova, en el estado de Coahuila.

El sacerdote, identificado como el padre Lázaro, dijo que las mujeres que abortan “ya no sirven para nada”, pues están huecas moral, física y psicológicamente.

En un video que circula en redes sociales, se puede escuchar el sacerdote hablar sobre el reciente fallo de la Suprema Corte, en el que se decidió despenalizar el aborto.

“El aborto está legalizado y todos muy contentos ‘vamos a matar a los niños porque nos estorban’, el niño no se puede defender”, dice el padre.

“Y sin embargo, lo destruimos, desde el vientre de la madre. ¿Por qué no matamos a la mamá, que tampoco ha de servir para nada? Una mujer que aborta ya no sirve para nada. Está hueca, moral, física y sicológica. Una mujer que siempre va a estar amargada, una mujer que a lo mejor no va a volver a tener hijos y entonces le va a reclamar a Dios. Hermanos”, continuó.

Fue en su segundo comentario cuando volvió a invitar a los feligreses a asesinar a las mujeres que abortan, incluso incitó a las familias a matar a sus hijas “para que ya no estorben”.

No apoyen a las jóvenes matando a sus hijos para que dejen de estorbar y se diviertan. Mejor maten a sus hijas para que ellas no estorben

Según usuarios, la transmisión fue realizada en vivo por Facebook, pero luego fue borrada.

Cabe señalar que lo que dice el sacerdote es erróneo ya que las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en México solo resolvieron la inconstitucionalidad de la criminalización del aborto.

En México solo en cuatro estados: Veracruz, Hidalgo, Oaxaca y la Ciudad de México ya se despenalizó el aborto hasta la semana 12 de gestación.

Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: Agencias informativas.

Edición: Juan Balboa

14 septiembre 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta

lunes, 13 de septiembre de 2021

Cazamigrantes tricolores; hechos en México

 

Cazamigrantes tricolores; hechos en México






Tapachula, Chiapas.-En las últimas dos semanas miles de migrantes, la mayoría de Haití y Honduras, han conformado cuatro caravanas para salir de la ciudad de Tapachula, Chiapas, donde permanecen desde hace meses, desesperados, sin dinero ni posibilidad de trabajar.

En su intento por avanzar hacia el norte del país, las cuatro caravanas, se han topado con los violentos operativos que agentes del Instituto Nacional de Migración y cientos de elementos de la Guardia Nacional han organizado para capturarlos y contenerlos en Chiapas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha justificado la detención de migrantes centroamericanos con el argumento de que lo hacen para cuidarlos de los riesgos que pasan al transitar por territorio mexicano rumbo a Estados Unidos.

Sin embargo, lo que se vive en la frontera sur mexicana es una cacería de migrantes que viola derechos humanos, que igual a la criticada política de Estados Unidos, también separa familias.

La llegada de migrantes a Tapachula no se detiene, las solicitudes de asilo se acumulan y los trámites se extienden a más de tres meses, provocando que algunos recurran a un coyote que los lleve al norte o a las redes de la corrupción para obtener su estancia legal en México y así poder avanzar.

Buscan concluir trámites migratorios en Tapachula, también buscan organizar la quinta caravana rumbo a Estados Unidos.

Irineo Mújica, director de la organización Pueblos Sin Fronteras, denunció que el Gobierno de México expulsó ayer a 150 migrantes haitianos hacia Guatemala, luego de que cruzaron la frontera de forma indocumentada.

Agregó que los caribeños fueron capturados por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional cerca de Tapachula, en el ejido San Nicolás Lagartero.

Las autoridades mexicanas condujeron a los migrantes hasta la frontera de Talismán, frontera con Guatemala. y se reportó que en la caravana iban cerca de 400 migrantes que habían caminado entre matorrales para evitar ser aprehendidos. Sin embargo, los guardias fronterizos lograron controlar el flujo migrante con más de 20 vehículos.

Los extranjeros se quedaron a 10 minutos de llegar a Tapachula, donde hay albergues para resguardar a migrantes de Centroamérica y el Caribe.

Mújica mencionó que de los aproximadamente 400 migrantes, muchos lograron escapar al monte y “sólo detuvieron a unas 150 (personas), sobre todo a familias con niños”.

Llamó a la Comisión Nacional de Derecho Humanos (CNDH) a tomar cartas en el asunto, ya que consideró que las autoridades nacionales están haciendo lo mismo que hace el gobierno de Estados Unidos, pero “más descarado”.

Denunció que se sigue utilizando la violencia para detener a los migrantes, por lo cual exigió que se respeten sus derechos humanos.

 

En tanto, un grupo de indocumentados salió de Tapachula y logró avanzar cerca de 20 kilómetros para llegar a la localidad de Huehuetán, donde seguirán su camino para dirigirse al municipio de Huixtla.

En Chiapas hay alrededor de 30,000 migrantes originarios de Haití, que, según las leyes migratorias mexicanas no reúnen las características para considerarse refugiados; sin embargo, no pueden ser deportados a su país, por la severa situación política por la que atraviesa y porque su nación no recibe repatriados.

La ciudad de Tapachula, Chiapas, así como el sistema de atención a solicitantes de refugio en México, están siendo colapsados por una avalancha de migrantes haitianos provenientes, principalmente de Brasil y Chile, a donde inicialmente llegaron en busca de trabajo, pero, al complicarse su plan de migración, decidieron emprender el viaje hacia Estados Unidos, aunque sólo pudieron llegar hasta la frontera sur mexicana, donde son contenidos por el gobierno.

De acuerdo con las leyes migratorias, los ciudadanos haitianos detenidos en Chiapas no reúnen las características para considerarse refugiados; sin embargo, no pueden ser deportados a su país, porque es considerado un Estado fallido, por la severa situación política por la que atraviesa y porque no recibe repatriados.

El problema es que se está generando una bomba de tiempo, ante las tensiones entre los habitantes de la ciudad y los migrantes, quienes se ven obligados a permanecer ahí, pues si la abandonan, caen en la situación legal de abandono del proceso de adjudicación de refugio.

Lo lamentable, es que viven en condiciones de alta marginación e insalubridad, debido a que son personas que no cuentan con recursos económicos, ni trabajo. Decenas lleva varios meses en esas condiciones y, en el mejor de los casos, deben esperar hasta principios del año siguiente para recibir alguna respuesta a su solicitud.

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados Afromexicanos (CCDNAM), expuso que la historia de estas oleadas de migrantes haitianos se remonta a 2010, cuando ocurrió el terremoto de 7.0 grados en Haití, en el que más de 316,000 personas murieron, 1.5 millones quedaron sin hogar y más de 350,000 resultaron heridas.

En ese tiempo, miles de haitianos decidieron emigrar a Brasil atraídos por la demanda de mano de obra, principalmente para construir los estadios que luego se utilizaron en el mundial de Futbol de 2014.

Los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, primero y luego el de Dilma Rousseff, alentaron la llegada de haitianos a su territorio.

La salida hacia Brasil fue un camino natural para los haitianos, después de que, desde 2004, Brasil asumió el control de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah, luego de que el país cayó en caos tras la dimisión del presidente Jean Bertrand Aristide.

Metelus, quien además es un internacionalista originario de Haití naturalizado mexicano, explicó que, al igual que Lula y Rousseff, los gobiernos encabezados por Hugo Chávez, en Venezuela, Evo Morales, en Bolivia y Michelle Bachelet en Chile, abrieron las puertas de sus países como una forma de agradecimiento a los antiguos haitianos que lucharon con Simón Bolívar por la independencia de países del sur del continente.

Algunos cálculos señalan que Brasil habría recibido más de 180,000 migrantes haitianos, Chile más de 100,000; Venezuela, 50,000; Bolivia 25,000 y Ecuador más de 20,000. Paralelamente Estados Unidos había concedido facilidades para que los haitianos ingresaran a su territorio. En 2014 la diáspora haitiana se calculó en dos millones de personas, tanto a Europa y América.

Con la salida de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil, en 2016, concluyeron los apoyos sociales a los migrantes haitianos, lo cual ocasionó la salida de decenas de ellos con la intención de llegar a Estados Unidos antes de las elecciones presidenciales celebradas el 8 de noviembre de ese año, con el fin de ingresar antes de que llegara Donald Trump a la presidencia, lo que ocurrió en enero de 2017.

Es por ello que, en 2016, llegó a la frontera sur de México un primer grupo de haitianos. Eran alrededor de 500, lo cual fue un escándalo en Tapachula, particularmente por motivos racistas: eran negros que, además no hablaban español.

De acuerdo con el activista Metelus, el presidente Enrique Peña Nieto tenía información de que llegarían muchos más haitianos porque el presidente Barack Obama lo alertó.

El gobierno mexicano les otorgó visas por 20 días para que cruzaran el país y así llegaran hasta la frontera con Estados Unidos, cruzaron por Tijuana y terminó la historia.

Esa noticia motivó a miles de haitianos asentados en Sudamérica a ponerse en camino hacia el norte y comenzaron a llegar a la frontera sur mexicana.

Hasta antes de noviembre de 2016, Estados Unidos dejó entrar a más de 300. No obstante, decidió cerrar la puerta.

Con la llegada del presidente Trump a la presidencia estadounidense, el gobierno endureció su política migratoria y ocasionó que los haitianos comenzaran a quedar varados en México.

Muchos de ellos se instalaron en Tijuana, Mexicali y en, en menor medida, en algunos municipios fronterizos de Tamaulipas. Se calcula que en la frontera norte hay alrededor de 7,000 haitianos. La amplia mayoría en Baja California.

En 2018, la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México generó nuevamente expectativas entre los haitianos en el camino debido a sus pronunciamientos en el sentido de que aquí se les trataría bien a los migrantes.

Ello, aunado a que en los primeros cuatro meses de gobierno concedió más de 22,000 visas humanitarias a migrantes varados en la frontera sur, motivó que vinieran más.

Pero la situación dio un vuelco. En junio de 2019, el gobierno mexicano pactó con el gobierno del presidente Trump para contener a los migrantes en México a cambio de que no le impusieran aranceles en sectores económicos específicos.

Eso generó la concentración de haitianos y migrantes de otras nacionalidades en Tapachula. Actualmente se calcula que hay alrededor de 30,000 haitianos varados en aquella ciudad chiapaneca, donde la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) se ha visto rebasada ante la altísima demanda de refugio.

Con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos, en enero de 2021, pactó con el presidente López Obrador. En esta ocasión, destacó Wilner Metelus, el trato fue vacunas para México a cambio de seguir conteniendo a los migrantes.

El problema es que los haitianos, como los demás migrantes varados en Tapachula han comenzado a desesperarse y decidido salir con la intención de buscar empleo en algún estado del centro o norte del país. Saben que es prácticamente imposible ingresar a Estados Unidos.

Metelus denunció que los haitianos son más discriminados que los demás migrantes por el color de su piel. Dijo que “Tapachula se ha convertido en un infierno” por las precarias condiciones en las que se encuentran, los abusos de que son objeto por parte de las autoridades y de los traficantes de indocumentados, que son los únicos que han salido ganando de esa tragedia. Además, llamó la atención sobre el silencio de la sociedad mexicana ante esa situación.

La situación descrita por Wilner Metelus coincide con las cifras reportadas por la Comar, según las cuales, la avalancha de migrantes haitianos en Tapachula se ha incrementado considerablemente en los últimos meses.

Según sus estadísticas, en enero de 2021 representaban 9.95% de los solicitantes de refugio en el sur del país. En febrero la cifra se incrementó a 10.24%; en marzo pasó a 17.77%; en abril a 32.54%; en mayo, 47.21%; junio, 32.7%; julio, 43% y en agosto subió a 63.17 por ciento.

Tapachula se ha convertido en una verdadera torre de Babel. Este año se han registrado migrantes procedentes de 73 países, aunque más de 95% son originarios de seis naciones.

Al observar los registros, llama la atención que durante los últimos ocho años los hondureños eran los que encabezaban la lista de migrantes que arribaban a Tapachula; sin embargo, a partir del año pasado, la llegada de haitianos se ha incrementado considerablemente. Actualmente son el segundo grupo más grande, pero también son el que se ha incrementado considerablemente más que cualquier otro. Hoy el triple de los que llegaron el año pasado.

Andrés Ramírez, titular de la Comar, precisó que entre 2013 y 2018 el número de solicitantes de refugio haitianos fue 614, para 2019 la cifra llegó a 5,539; en 2020 se registraron 5,957 y desde enero a agosto de 2021 fueron 18,883.

Y es que México vive la cuarta oleada de refugiados de diferentes países de manera sostenida desde 2013, cuando se registraron 1,296 solicitudes de refugio.

En 2019 la cifra se incrementó a 70,423; en 2020 bajó a 41,155 y, de enero a agosto de 2021, van 77,559 solicitantes (10% de todo 2019) y se espera que para diciembre la cifra supere los 110,000, lo cual será un récor.

La investigadora del Departamento de Estudios Culturales del Colegio de la Frontera Norte, Dolores París Pombo, expuso que lo que ocurre en Tapachula es una crisis humanitaria y se debe abordar como tal, es decir, haciendo un programa emergente para atender a los migrantes haitianos varados en ese lugar.

Lo que hace falta, dijo, es el diseño e implementación de una política pública para atender a los migrantes, pues en la medida que crece la crisis, queda de manifiesto la incapacidad del gobierno.

En su opinión, es sorprendente que el gobierno mexicano no haya dado una respuesta humanitaria ante la situación insostenible que impera en Tapachula, que es una ciudad totalmente rebasada por el número de migrantes que ahí se encuentran.

Expuso que México ha llegado al absurdo de expulsar a muchos haitianos a Guatemala, donde evidentemente lo que hacen es volver a meterse a territorio mexicano.

Dado la emergencia humanitaria que hay, consideró París Pombo, lo que se debe hacer es implementar un programa emergente de visas humanitarias, independientemente del tipo de migración que se trate.

Recordó que la ley de migración mexicana contempla una serie de figuras, incluidas las que aplican cuando los migrantes tienen las características que hoy reúnen los haitianos.

Expuso que, si bien el trámite para la otorgación de la visa humanitaria es tardado, se les podría otorgar formas migratorias múltiples, por lo menos para que tengan un documento de estancia legal en el país, con el que se puedan trasladar a otras entidades, donde haya condiciones para recibirlos. Incluso eso no sólo debería aplicar a todos los que están varados en Chiapas.

Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: El Economista y Latinus.

Edición: Juan Balboa

13 septiembre 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://ambarmultimedios.com.mx/wp-admin/

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta


viernes, 10 de septiembre de 2021

Mexicanas tras las rejas por abortos espontáneos y partos prematuros


 Decenas de mujeres fueron encarceladas en México injustamente por motivos relacionados con el aborto ya que se les imputaron delitos como homicidio que las mantienen privadas de su libertad, denunció el colectivo “Las Libres”.

Se trata de mujeres que tuvieron un aborto espontáneo, un parto prematuro o una emergencia obstétrica y que fueron acusadas, encarceladas y sentenciadas por homicidio en razón de parentesco, infanticidio, filicidio o por omisión de cuidados.

“Esas mujeres tienen que salir (de la cárcel). Nunca debieron haber estado porque ni siquiera quisieron abortar; pero consecuencia de sus condiciones de salud, pobreza, falta de información, de desmayarse y que se te venga el producto, están en la cárcel”, comentó en entrevista Verónica Cruz, directora del Colectivo Las Libres, que ha dado acompañamiento a mujeres que han sido acusadas por delitos relacionados con el aborto.

El caso más reciente de criminalización a mujeres por abortos involuntarios, comentó la activista, es el de tres adolescentes en Yucatán que actualmente están bajo un proceso por homicidio por tener un aborto espontáneo.

“Nosotras estamos llevando el caso de una de ellas”, dijo la activista.

Cruz Sánchez aclaró que las tres jovencitas procesadas son aparte de las al menos 200 que ya fueron encarceladas. Además, explicó que esta cifra fue obtenida luego de realizar diversas solicitudes de información en cada entidad federativa sobre el número de mujeres privadas de la libertad desde el año 2000 hasta el 2017 por los delitos de parentesco, infanticidio, filicidio o por omisión de cuidados, casos que posteriormente estudiaron.

En lo que respecta al homicidio por parentesco, explicó que en estas solicitudes preguntaron por los casos de mujeres acusada por haber asesinado a sus hijos, ya que el homicidio por parentesco también contempla el de los padres. Al contar con esa información, después cuestionaron, sobre esos casos en especifico, qué edad tenían los hijos y descubrieron que eran productos en gestación.

“Cuando nos dijeron que eran hijos recién nacidos, nosotras preguntamos cuántas horas de nacidos vivos tenían y ellos mismos (las autoridades) nos contestaron que eran productos en gestación, entonces eso era un aborto, no homicidio y por eso encontramos esos datos”, comentó.

La defensora de derechos humanos explicó que las mujeres que han sufrido algún parto prematuro o aborto espontáneo suelen ser criminalizadas ya que están en una condición de vulnerabilidad, marginalidad, pobreza y desconocimiento de sus derechos y a eso se le suma los estereotipos de género y creencias sobre el aborto.

“Son mujeres que no se van a defender, que no conocen sus derechos, que incluso no sabían que estaban embarazadas y también se cruza con que son productos de termino, es decir, mujeres que están en el último trimestre de embarazo, y entonces ahí se combina los estereotipos de género y las creencias del aborto”, detalló.

En estos casos, a las mujeres se les juzga y se les criminaliza desde los médicos, enfermeras o personal de salud que las atienden hasta los jueces que ven sus casos. Cruz comentó que esto se debe a un estereotipo de género debido a que se asume que debieron hacer hasta lo imposible por salvar el producto.

“Una de las características de estas mujeres es que no son madres primerizas y por eso se les sanciona, con la creencia de ‘si ya tuvo un hijo, ella ya sabía lo que hay que hacer’. Les parece que esa mujer debió sí o sí ser madre, que no debió haber practicado un aborto porque no entienden que no se lo practicó, que son consecuencias de sus condiciones de vida”, explicó.

La reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con respecto a declarar inconstitucional la penalización del aborto no impactaría a las mujeres que se encuentran en estos supuestos porque fueron procesadas por otros delitos, se trata de encarcelamientos de manera injusta o porque son personas en condición de vulnerabilidad que no pudieron tener acceso a una justicia con perspectiva de género.

Estos casos, abundó Verónica Cruz, deberían ser resultos por medio de la Ley de Amnistía o la Ley de Ejecución de penas, ambas legislaciones vigentes.

“Esas mujeres no deberían nunca de haber estado en la cárcel porque no cometieron ningún delito; pero más aún, el Presidente hace dos años declaró la Ley de Amnistía y esas mujeres ya deberían de estar afuera, pero nadie las ha encontrado, a nadie le han importado y por eso siguen en prisión”, detalló la activista.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador planteó desde su campaña presidencial que haría una La Ley de Amnistía. Sin embargo, su análisis y aprobación se agilizó frente a la crisis del coronavirus con la intención de despresurizar los centros penitenciarios en el país.

El 20 de abril de 2020, el Senado de la República aprobó esta legislación en un contexto en el que el país se decretó la Fase 3 de la pandemia por la COVID-19, es decir, como una respuesta frente a la pandemia en los penales.

La Ley contempla la liberación de personas consideradas en vulnerabilidad, a las que agrupa en diversos supuestos: aborto, en cualquier modalidad cuando sea cometido por la mujer embarazada o por médicos o parteros con consentimiento de la mujer; delitos contra la salud que hayan sido cometidos por personas en situación de pobreza o de extrema vulnerabilidad, por tener una discapacidad permanente, o cuando el delito se haya cometido por indicación de su cónyuge, concubinario o concubina o haya sido obligado por grupos de la delincuencia organizada; para personas que hayan cometido robo simple y sin violencia; a pertenecientes a pueblos y comunidades indígenas y que durante su proceso no hayan accedido plenamente a la jurisdicción del Estado, por no haber sido garantizado el derecho a contar con intérpretes o defensores que tuvieran conocimiento de su lengua y cultura.

Verónica Cruz detalló que en esta Ley también se contemplaba a mujeres que fueran acusadas de homicidio en razón de parentesco, sin embargo, afirmó que hasta la fecha ninguna ha sido beneficiada con dicha legislación.

“En este caso ya debieron de hacer salido porque hasta hubo una Ley de Amnistía expreso para eso, y mira, ninguna se ha beneficiado. Pero, no sabemos exactamente dónde están esas mujeres,  lo que sí estamos seguras es que son mujeres que no decidieron abortar y que fueron encarceladas”, comentó.

Para aplicar la Amnistía se instaló una Comisión creada por la Secretaría de Gobernación (Segob) en conjunto con la Fiscalía General de la República (FGR), el Poder Judicial e integrantes del Poder Legislativo y las personas privadas de la libertad que entren en estos supuestos de vulnerabilidad, podrán enviar una solicitud a dicha Comisión para ver si son proclives a ser beneficiados.

Un informe del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado reveló el pasado 14 de agosto que el Gobierno mexicano sólo ha liberado a cinco personas tras más de un año de aplicación de la Ley de Amnistía que propuso el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Consolidar a la amnistía como mecanismo de reparación a las injusticias de las que han sido objeto diversos grupos vulnerables y de pacificación del país, demanda ir más allá de la implementación de los mandatos de la Ley de Amnistía”, consideró el reporte.

El informe se publicó más de un año después de que el Gobierno de López Obrador promulgara la Ley de Amnistía para liberar a unas 6 mil personas condenadas o en prisión preventiva por delitos como aborto, pequeños robos o posesión de drogas, con el fin de despresurizar las cárceles.

Pero el IBD citó que, en el último informe de la Secretaría de Gobernación (Segob), apenas había mil 115 casos para dictaminar, de los que 942 eran hombres y 173 mujeres. De ese total, ahondó, 67 son personas indígenas y sólo se precisó que 760 son delitos contra la salud, como se llama en México a los crímenes relacionados con las drogas.

Multimedios Ámbar

Al pie del Cañón

RunRún

Fuente: EFE.

Edición: Juan Balboa.

10 septiembre 2021.

https://ambarmultimedios.com.mx

https://correlavozvos.blogspot.com/

https://www.facebook.com/juan.b.cuesta

https://www.facebook.com/jubacu2000

https://twitter.com/jubacu2000

https://twitter.com/ambarero

https://twitter.com/correlavozvos

https://www.linkedin.com/in/juan-balboa-cuesta