martes, 13 de agosto de 2013

Fidel Castro, vivito y coleando a sus 87 años


Juan Balboa






Fidel Castro Ruz cumple 87 años de edad con una gran lucidez intelectual sin parangón, pero con problemas de movilidad como consecuencia de una caída y una difícil operación intestinal.

Nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, provincia de Holguín, a unos 750 kilómetros de La Habana.

En su agenda actual está previsto que presente en los próximos días dos libros y una exposición fotográfica; además de haber redactado en los últimos meses más de 300 artículos y presidir unas dos docenas de reuniones con intelectuales, científicos, militares, niños, parlamentarios y políticos de América Latina; el último de ellos con el presidente de Uruguay, José Mujica, en julio de 2013.

“La vez primera  que Fidel me habló de tomar el poder fue en 1947. Entonces, Fidel no era marxista,  sino un hombre que estaba por la justicia a toda costa y tenía conciencia antiimperialista. Yo me involucré en esas aventuras porque era un muchacho. Éramos una partida de locos, que hacíamos cualquier cosa”.
 
Así lo recuerda Alfredo Guevara, uno de los amigos de Fidel Castro desde la época de la Universidad y hoy presidente de la Fundación del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

En varias ocasiones ha expresado que los peores enemigos de la revolución son la ignorancia, la burocracia y el inmovilismo, para luego decir que es preciso tener otra concepción de la dirección económica y de la distribución del poder, “porque poder no es ordeno y mando, sino participación”.

“La Revolución está revolucionada en un sentido, pero debe revolucionarse internamente de un modo más claro, urgente, intenso, calculado, prudente y audaz. Esta extraña combinación es posible”, aseguró en entrevistas realizadas en La Habana.

“Soy es fidelista. Cuando no estoy de acuerdo, no me callo y expreso lo que siento. Ahora no puedo discutir con Fidel porque no lo veo, pero lo respeto y sigo desde lejos. Siempre que tuve la oportunidad le he dicho lo que pensaba, y, al mismo tiempo siempre respeté y respeto su decisión.

“Si se analiza lo que hablo y digo, apreciaréis que todo está dentro de la ortodoxia más herética. Muchas personas que invocan a Marx y a Lenin, tal vez nunca lo han leído. Soy hereje a fuerza de ortodoxo. Cuando la ortodoxia se petrifica deja de serlo y la que lo es parece hereje”.

Los días aciagos de Fidel

El 26 de julio de 2006, Fidel Castro realiza su última aparición pública con dos discursos en las ciudades orientales de Bayamo y Holguín, en una intensa jornada por el 53 Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada.

Cinco días después delega de forma provisional sus cargos en su hermano Raúl, ministro de Defensa, mientras convalece de una primera cirugía practicada el 27 de julio del mismo año.

A continuación una pequeña cronología de sus problemas de salud y apariciones desde que dejo el Poder en Cuba

2006

14 agosto: Demacrado y en cama, aparece con su amigo y aliado ideológico Hugo Chávez, que había viajado a Cuba, y con su hermano Raúl, en el primero de varios videos por televisión.

1 de septiembre: Se difunde el segundo video, en el que aparece también en cama, otra vez junto a Chávez y Raúl.

5 de septiembre: En un mensaje publicado en Granma, con nuevas fotografías, indica que "el momento más crítico quedó atrás", que perdió 18.6 kilos, pero que está recuperándose "a ritmo satisfactorio".

11 de septiembre: Castro es el gran ausente del inicio de las reuniones de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL).

14 al 17 de septiembre: Durante la Cumbre de los NOAL, se reúne con Chávez (tercer video) y luego con el entonces secretario general de Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan (cuarto). Recibió además al presidente de Bolivia, Evo Morales y al escritor argentino Miguel Bonasso.

7 de octubre: La prensa estadunidense especula sobre la posibilidad de que Castro padezca cáncer, pero al día siguiente Raúl la desmiente y asegura que su hermano "no se está muriendo".

28 de septiembre: Aparece el quinto video, en medio de nuevas conjeturas de que se encontraba "moribundo" tras 40 días de silencio mediático.

28 de noviembre: Castro no asiste a la ceremonia de apertura de las celebraciones por su cumpleaños 80, postergadas hasta esa fecha en espera de su recuperación.

2 de diciembre: Raúl Castro, en ausencia de Fidel, preside un desfile militar para celebrar con retraso el 80 cumpleaños del líder de la Revolución y el 50 aniversario de la creación de las Fuerzas Armadas.

16 de diciembre: Granma informa que Castro conversó en dos ocasiones por teléfono con Chávez y con participantes en una reunión de dirigentes de gobiernos locales del Poder Popular reunidos en el Palacio de Convenciones.

26 de diciembre: El cirujano español José Luis García Sobrido, convocado a la isla para examinar a Castro, asegura que éste no tiene cáncer y se recupera de complicaciones tras la operación intestinal.

30 de diciembre: En un mensaje por el 48 aniversario de la Revolución, Castro reitera que su recuperación será prolongada, pero señala que "está lejos de ser una batalla perdida". Año 2007

2007

 
24 de enero: Chávez asegura que Castro "está caminando" y "casi trotando" y revela fragmentos de una carta que éste le envió.

30 de enero: Se hace público un sexto video, grabado el día anterior, en el que Castro se ve aparentemente más recuperado y, una vez más, acompañado por Chávez.

27 de febrero: Se transmite en vivo en Venezuela una conversación telefónica de 32 minutos entre Castro y Chávez en el programa "Aló Presidente" en el que el líder cubano afirma que se siente "más fuerte".

14 de marzo: Castro confirma que recibió la visita del premio Nobel de Literatura, el colombiano Gabriel García Márquez, durante una plática telefónica con su homólogo venezolano Hugo Chávez.

29 de marzo: Inicia la publicación de artículos sobre la actualidad nacional e internacional bajo el título de "Reflexiones". En el primero critica la producción de combustibles a partir de alimentos por parte de Estados Unidos.

21 de abril: Se publican tres fotos de una reunión entre Castro y una delegación de funcionarios chinos encabezada por Wu Guanzheng, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China.

23 de mayo: Rompe el hermetismo sobre su estado de salud al revelar que le practicaron "varias" operaciones y que en principio "no hubo éxito", aunque fue mejorando y había logrado mantener un peso estable de "alrededor de los 80 kilogramos".

2 de junio: Se reúne durante dos horas con el secretario general del partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh. Al día siguiente se difunden un video y fotos de ese encuentro.

5 de junio: Se publica el video de una conversación de 50 minutos con el presentador del programa de la televisión estatal Mesa Redonda. Castro dice que "no hay secreto de Estado" sobre su enfermedad, tras 10 meses de convalecencia.

7 de junio: Se reúne durante tres horas con el presidente boliviano Evo Morales.

12 de junio: Sostiene un encuentro de seis horas con Hugo Chávez. 16 de junio: Se reúne cuatro horas con el presidente nicaraguense Daniel Ortega.

18 de junio: Castro revela que estuvo "entre la vida y la muerte" durante su enfermedad en una nueva "Reflexión".

21 de septiembre: Castro reapareció, tras 108 días de ausencia mediática, algo más delgado pero con buen semblante y voz firme, en un video de casi una hora de duración, exhibido en el programa Mesa Redonda.

14 de octubre: La televisión transmite un extracto de 17 minutos de un encuentro de más de cuatro horas con Hugo Chávez. Es la primera vez en 16 meses de convalecencia que los cubanos oyen por primera vez la voz de Castro en vivo.

21 de octubre: Ejerce el voto para las elecciones municipales del Poder Popular, "desde el lugar donde se recupera de la salud", según un reporte oficial, pero no apareció en público. Nueva reunión con Chávez.

17 de diciembre: Escribe que su deber elemental "no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas".

Año 2008

15 de enero: Se transmite un breve video del encuentro en La Habana con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien asegura que el gobernante cubano mantiene "una salud impecable y una lucidez increíble".

16 de enero: En un artículo, reconoce que está físicamente incapacitado para visitar a sus electores en Santiago de Cuba.

20 de enero: Fidel Castro es electo al parlamento cubano con el 98.2 por ciento de los votantes.

24 de enero: Revela que cuando enfermó "gravemente la noche del 26 y la madrugada del 27 de julio, pensé que sería el final".

19 de febrero: Anuncia oficialmente que no aspirar ni aceptará ser propuesto para una nueva reelección como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

24 de febrero: Raúl Castro es elegido presidente de Cuba para suceder a su hermano Fidel.

28 de febrero: En su primer discurso tras ser elegido presidente, Raúl Castro anuncia el fin de la provisionalidad en que vivió el país desde que enfermó Fidel Castro y la celebración del VI Congreso del Partido Comunista en
 
2009.

17 de junio: Fidel Castro reaparece vivaz y gesticulante, en imágenes televisivas sobre un encuentro sostenido este día con el gobernante venezolano y el actual presidente de la isla, Raúl Castro.

21 de junio: Castro afirma que no encabeza ninguna "fracción o grupo", ni hay pugnas internas en el Partido Comunista de Cuba (PCC).

9 de julio: Se reúne y almuerza con el premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez y su esposa Mercedes, tras lo cual sostiene que esas fueron las "horas más agradables" desde que enfermó.

24 de julio: En una nueva "Reflexión", descarta que haya que dar explicaciones a Estados Unidos sobre noticias relacionadas con la eventual instalación de bases para bombarderos rusos en la isla.

En agosto de 2010, justo cuando cumplía 84 años, Fidel Castro Ruz reapareció físicamente  con camisa o con chaqueta militar; su alocución limpia, lo mismo con científicos del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) de La Habana que con 115 embajadores cubanos; su caminar lento, siempre apoyado de la mano de uno de sus allegados.

En ése año (2010) mil niños le cantaron el “feliz cumpleaños” y lo vitorearon, mientras partieron un pastel gigante en su honor en el Palacio de Pioneros del Parque Lenin.

En tanto, una centena de conciertos, presentaciones de libros, realización de murales pictóricos, foros con literatos y coros infantiles se realizaba en La Habana o en Santiago de Cuba.

Si bien el gobierno de la isla no incluye en su calendario oficial la celebración del cumpleaños del líder de la Revolución, ése año el festejo fue en grande, tanto que los medios de comunicación desplegaron una serie de reportajes sobre Fidel Castro. Uno incluyó su estancia en su casa natal en Birán, provincia de Holguín, a unos 750 kilómetros de La Habana.

Desde que reapareció públicamente en el 2010, el tema central de Castro fue alertar sobre el peligro de un conflicto nuclear que él prevé como inevitable si Estados Unidos e Israel atacan a Irán.

Se trata, según explicó ante el Parlamento y periodistas de las cadenas Telesur y Venezolana de Televisión, de persuadir al presidente estadunidense Barack Obama de no iniciar el conflicto bélico.

El arranque de la cronología de su retorno se da el 7 de julio en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas en La Habana, justo el mismo día que el cardenal Jaime Ortega informaba públicamente que el presidente Raúl Castro había aprobado la liberación de 52 presos políticos.

Cinco días después (12 de julio), Castro aparece en el programa de televisión “La mesa redonda” para hablar sobre política exterior, pues desde su regreso ha evitado comentar sobre política interna.

El 13 de julio se reúne con investigadores del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, y el 15 hace una visita de familia, acompañado de su esposa, al Acuario Nacional de Cuba.

Un  día deués interviene ante 115 embajadores cubanos para exponer sus advertencias sobre el peligro de una próxima guerra nuclear.

 El 25 y 26 de julio sorprende vistiendo, después de cuatro año, su camisa verde oliva en un homenaje a combatientes del asalto al cuartel de Moncada y al héroe cubano José Martí y, posteriormente, en una reunión con artistas (entre ellos los fundadores de la trova cubana, Silvio Rodríguez y Vicente Feliu), intelectuales y grupos religiosos solidarios con Cuba.

 Inicia agosto con el mismo ajetreo como empezó julio. El primer día recibe al canciller chino, Yang Jiechi, mientras su asiento en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento cubano) queda nuevamente vacío durante la primera sesión ordinaria de 2010.

Un día después decide presentar su libro La victoria estratégica, de 896 páginas, con la cúpula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (Minin), algunos de ellos sus compañeros en la Sierra Maestra.

El 7 de agosto, Fidel Castro vuelve a ocupar su asiento de diputado durante la sesión extraordinaria del Parlamento que él mismo solicitó para hablar del peligro de una guerra nuclear.

El 9 de agosto la televisión estatal retransmite una entrevista de Fidel Castro en La Habana con periodistas venezolanos, y el 22se reúne con la senadora colombiana Piedad Córdoba.

Cada año, cada 13 de agosto, las celebraciones por su cumpleaños abarcan todas las provincias de la isla. Este 13 de agosto de 2013 no fue la excepción.(CVV).

miércoles, 12 de junio de 2013

EU congela bienes y activos a familiares del viejo narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero


 
 
 
 
 
Washington, 12 junio de 2013 (correlavozvos.blogspot.com).-Estados Unidos sancionó hoy a 18 personas vinculadas al narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero, incluidos varios familiares y asalariados del histórico capo, así como a 15 empresas, anunció el Departamento del Tesoro.

Las sanciones implican la congelación de bienes y activos de las personas designadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro. Además, se prohíbe a ciudadanos estadounidenses realizar cualquier tipo de transacción comercial o negocio con estas personas y entidades señaladas.

Entre los sancionados hoy figuran cuatro de los hijos de Caro Quintero -Héctor Rafael Caro Elenes, Roxana Elizabeth Caro Elenes, Henoch Emilio Caro Elenes y Mario Yibrán Caro Elenes-, así como su esposa, María Elizabeth Elenes Lerma, de acuerdo con la información oficial.

También fueron señalados una de sus nueras, Denisse Buenostro Villa, y el que fuera el secretario personal del capo, Humberto Vargas Correa.

Varias de las empresas sancionadas también hoy están en manos de estos individuos, señaló el Departamento del Tesoro.

Además de los familiares y asociados de Caro Quintero, la OFAC designó a varios miembros de la familia Sánchez Garza, de Guadalajara, a la que Estados Unidos acusa de lavar dinero por encargo de Caro Quinetero y de otro histórico capo, Juan José Esparragoza Moreno alias “El Azul”.

Ambos crearon en los años 70 el cártel de Guadalajara que les permitió “amasar una fortuna ilícita”. Caro Quintero cumple actualmente una condena a 40 años de cárcel por narcotráfico y por el asesinato en 1985 del agente especial de la DEA Enrique Camarena.

Pero quién es Rafael Caro Quintero. El extraordinario reportero Manuel Altamira realizó una investigación que publicó en el periódico La Jornada en 1985.

 

Así retrata Altamira al narcotraficante Rafael Caro Quintero y su familia.

 
 
 
 

Familiar, la relación de Caro con la droga

 

Hasta su captura y posterior muerte en la penitenciaria de Culiacán, Manuela Caro, tía de Rafael Caro Quintero, enérgica y decidida, ejerció durante más de 20 años el control de la siembra y tráfico de enervantes en la sierra de Sinaloa.

   Tíos y primos de Rafael Caro Quintero coincidieron en señalar, en entrevistas por separado, realizadas en la capital sinaloense y en Santiago de los Caballeros, a Manuela Caro como la columna vertebral del clan.

  La mujer, a la que describieron como dueña de un carácter férreo, implacable, se inició en el cultivo de amapola en la década de los 50 a instancias de un grupo de chinos que pobló la sierra de esta entidad.

   Manuela Caro, según los entrevistados, distribuyó semilla de amapola entre los campesinos, acaparó la producción de goma y creó la infraestructura del narcotráfico cuando su sobrino Rafael, hoy preso por delitos contra la salud, daba sus primeros pasos.

  La tía de Rafael Caro Quintero fue la lideresa indiscutida en ese ramo hasta que la presencia de los militares que iniciaron la Operación Cóndor, a finales del régimen de Luis Echeverría, eclipsó su estrella.

   En un gran despliegue de fuerza, ella fue detenida en 1977 e internada en la penitenciaria de Culiacán, donde murió un año después de un infarto.

   Una prima de Rafael precisó que la muerte de la tía Manuela provocó la desbandada de los Caro y propició el surgimiento de Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, como el nuevo zar del narcotráfico, en 1978.

   Y Rafael Caro Quintero, bajo la orientación de Don Neto, empezó su carrera ascendente.

   --Los Caro somos muy valientes cuando contamos con apoyo, pero solos nos atemorizamos –dijo la muchacha.

   Rafael Caro Quintero nació en La Noria, Sinaloa, un rancho ubicado a siete kilómetros de Santiago de los Caballeros, y cursó sólo el primer año de primaria.

   Cuando contaba con ocho años de edad, don Emilio Caro Payán, padre de Rafael, murió asesinado a balazos en Bamopa, una ranchería cercana a La Noria. Ese hecho provocó la deserción escolar de él y de sus hermanos, quienes empezaron a trabajar en la cría de ganado y en la siembra de forraje, bajo el cuidado de su madre Herlinda Quintero.

   --¿Cómo ocurrió el crimen de don Emilio Caro Payán?

   La versión de los entrevistados es similar.

   En La Noria vivía una sobrina de don Emilio llegada de Sonora, quien una tarde se fugó con su novio a Bamopa.

   Don Emilio, a quien describen como un hombre violento, irascible, montó en cólera cuando se enteró de lo que él llamo “el rapto de su sobrina” y se armó de una pistola dispuesto a “lavar la afrenta familiar”.

   --Lo voy a matar –dijo al abandonar La Noria a caballo, recuerda uno de los entrevistados.

   Solo y con la pistola al cinto, don Emilio llegó a Bamopa y empezó a golpear la puerta de la casa del muchacho, a quien le gritaba que saliera.

   El joven, atemorizado, disparó una ráfaga a través de la puerta y don Emilio quedó muerto en el mismo lugar.

   Este hecho alteró la vida familiar de los Caro.

   El padre de Rafael Caro Quintero, según los testimonios recogidos por este diario, trabajó en la pizca de la uva en California, durante el régimen de Adolfo Ruiz Cortines.

   Invirtió los dólares en la compra de ganado. Dicen que era un hombre esforzado, trabajador, honrado. No hay un solo indicio que permita sospechar que también él, como su prima Manuela, estuviera ligado al narcotráfico.

   Una anciana que radica en Badiraguato, esposa de Miguel Uriarte, dijo que Rafael Caro Quintero alimentó el deseo de venganza por la muerte de su padre, pero al parecer nunca la consumó.

   Raúl Caro, tío de Rafael, cuenta que éste se dedicó a trabajar desde muy chamaco.

   --Era feliz entre el ganado y sembrando forraje –afirmó.

   Fue una de las primas quien refirió que, en el cultivo de droga, se inició a raíz de la muerte de su tía Manuela y con la orientación de Don Neto.

   Ascendió rápidamente, al grado de que aquí se tiene la convicción de que ya había superado a su padrino.

   A Ernesto Fonseca, a pesar de ser originario de esta localidad, pocos lo recuerdan. Salió hace 20 años y nunca más regresó.

   --Es un sanguinario --comenta Raúl Caro, ebrio desde hace 10 días.

   Rafael Caro Quintero es popular en la sierra. El personalmente gestionó ante la Comisión Federal de Electricidad la introducción de energía eléctrica en esa zona, que representó una inversión de cien millones de pesos.

   Además, mandó construir una escuela en La Noria, una clínica en Badiraguato y dos iglesias, una en Santiago de los Caballeros y otra en Babunica.

   Inclusive, hombres, mujeres y niños en camiones y camionetas, de raid, realizaron una peregrinación a Culiacán para pedirle a Jesús Malverde, el santo de los narcotraficantes, la libertad de Rafael.

   Jesús Malverde era un asaltante que operó en Sinaloa en los años 30. Parte del producto de sus fechorías lo entregaba a los pobres, lo que le ganó una gran popularidad.

   Detenido y ahorcado por policías en aquella época, empezó a tener fama de “milagroso” entre los habitantes de la sierra.

   --Yo hasta le ofreció una canción si nos hace el milagro de que salga Rafael –dice la esposa de Raúl Caro, quien despacha en la tienda principal de Santiago de los Caballeros.

  “Es que era muy alegre Jesús Malverde”, señala la anciana, quien tiene una lógica muy especial sobre la siembra del cultivo de enervantes.

   “¿Para qué se asusta el gobierno porque se siembra amapola, si el también gana?” (Publicado el 24 de abril de 1985, con la colaboración de Arturo Reyes Razo).

 

 

5 mil millones de pesos, la fortuna de Caro Quintero

 

Cuando apenas rondaba los 20 años de edad, Rafael Caro Quintero se perfiló como uno de los jefes indiscutibles del narcotráfico en México. En cerca de 15 años de actividades al margen de la ley ha amasado una fortuna estimada en 5 mil millones de pesos.

   Caro Quintero y varios de sus familiares y allegados sentaron sus reales en Sinaloa en la década de los 70, sin ser nunca molestados.

   Se le considera el tercer cabecilla del tráfico de drogas en el país, abajo sólo de los sinaloenses Miguel Félix Gallardo y Ernesto Neto Fonseca, ambos prófugos.

   Nunca antes había estado preso, ni cuando el Ejército y la Policía Judicial Federal (PJF) desarrollaron la denominada Operación Cóndor, que abarcó principalmente los estados de Sinaloa y Chihuahua.

   Durante esa operación, que alcanzó su punto de mayor actividad en las postrimerías del régimen de José López Portillo, las bandas de Miguel Félix Gallardo y de Caro Quintero se instalaron en Guadalajara, señalada por el ex director de la Agencia Antidrogas estadunidense (DEA, por sus siglas en inglés), Francis Mullen, como “el centro del narcotráfico de México”.

   La presencia de narcotraficantes en la otrora Perla de Occidente desencadenó una ola de violencia inusitada que dejó decenas de muertos, heridos, ejecutados, ante la impotencia policial.

   Los grupos de Fonseca, Gallardo y Caro Quintero, y seguramente otros no detectados por la policía mexicana, intentaron realizar el tráfico más cuantioso de mariguana en el mundo.

   El plan consistía en acumular en Chihuahua miles de toneladas de yerba, sembradas ahí mismo y provenientes de otras entidades, para transportarla a Estados Unidos, aprovechando la rotación del personal de la Procuraduría General de la República (PGR).

   Según información obtenida de primera mano, uno de los trabajadores confinados en los campos de mariaguana, huyó y dio la pista a agentes de la DEA y éstos a la PJF, que confiscaron, en noviembre del año pasado, la mayor cantidad de mariguana acumulada mundialmente: 8 mil toneladas.

   Días después, agentes policiales decomisaron 300 kilos de cocaína provenientes de Bolivia, durante una persecución que abarcó cinco estados de la República.

   Caro Quintero vivía tranquilo en Guadalajara, en el fraccionamiento Colinas de San Javier, hasta que, de acuerdo con informes de la PJF, decidió secuestrar y asesinar al agente del DEA Enrique Camarena Salazar y al piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar.

   Camarena, según un prominente funcionario de la PGR, también era confidente de la mafia del narcotráfico, lo que le costó la vida. Había entorpecido supuestamente una entrega de droga en su papel de agente doble.

   El hombre de la DEA subió voluntariamente a un auto ocupado por varios individuos, el 7 de febrero de este año, cuando salía del consulado de Estados Unidos en Guadalajara.

   El secuestro provocó airada reacción del embajador John Gavin y de Mullen, quienes dijeron que la corrupción que impera en los medios policiales mexicanos es un obstáculo para atrapar a los principales cabecillas de la mafia.

   Después, con el pretexto de intensificar la búsqueda de droga y de traficantes, Estados Unidos implantó una vigilancia severísima en todos los puntos fronterizos con México.

   Estados Unidos intensificó sus acusaciones contra la policía mexicana. Primero dijo que agentes de la PJF dejaron ir a Caro Quintero y a varios de sus cómplices del aeropuerto de Guadalajara, dos días después del secuestro de Camarena y de Zavala.

   También, el propio Francis Mullen, en declaraciones a la televisión estadunidense, acusó al director de la PJF, Manuel Herrera Ibarra, de haber protegido la huida de Juan Mata Ballesteros, hondureño ligado al narcotráfico internacional.

   El 2 de marzo, basado en un anónimo en inglés, el comandante de la PJF Armando Pavón Reyes, acompañado de cien agentes, irrumpió en el rancho El Mareño, por la carretera Zamora-La Barca, donde presuntamente estaban Camarena y Zavala.

   En la acción perecieron cinco miembros de una familia y un agente federal, lo que obligó a una “respetuosa, pero enérgica protesta” por parte del gobernador de Michoacán, Cuaúhtemoc Cárdenas.

   Veinte días después, el titular de la PGR, Sergio García Ramírez, ordenó el cese de Pavón, de un comandante, de un jefe de grupo y de una veintena de agentes.

   El mismo día de la incursión en El Mareño, Miguel Angel Granados Chapa publicó en La Jornada, el siguiente relato:

   “El sábado 2 de marzo se realizó una singular boda en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.

   “Salvo algunos detalles, ésta no hubiera pasado de ser una ceremonia más fastuosa, de la nueva clase.

   “Después de la ceremonia religiosa, los invitados se dirigieron al banquete de rigor en el Country Club, adornado esa noche con singular esmero y atiborrado con arreglos que costaron la módica suma de 5 millones de pesos.

   “No era para menos. Se casaba una de las hijas de don Pedro Avilés. La lista de invitados era, en verdad, extensa. Y en ella figuraban apellidos de la talla de los Fonseca, Caro, Toledo, Quintero, etcétera.”

   El subdirector de La Jornada añadía en su columna Plaza Pública que la fiesta iba bien hasta que una muchacha rubia y de bella estampa atravesó la pista de baile y sobre sus pasos se posaron las miradas de un grupo de personas que compartía una mesa.

   “Después de varias bromas y apuestas de que ´conmigo sí jala´, uno de los integrantes del grupo sacó a bailar a la joven y esbelta señorita. Esta se negó, amablemente en un principio. Pero el solicitante la tomó por el brazo y por la fuerza la introdujo a la pista. La dama iba acompañada de su novio, quien obviamente salió en defensa de su pareja.

   “Más tardó en encarar al intruso que uno de los amigos de este último en acercarse al lugar, desenfundar la pistola y matarlo de un balazo. Entró en escena un familiar del asesinado y también recibió la dosis de plomo que lo mandó en el acto fuera de este mundo.”

   El hombre alto, fornido, que usted seguramente habrá visto en avisos que dicen se busca, desde principios de marzo, tomó el último sorbo de champaña y salió acompañado de sus secuaces. Era Rafael Caro Quintero.

   Tres días después del asalto a El Mareño y de la denuncia periodística en La Jornada, un campesino encontró los cadáveres de Camarena y de Avelar sepultados a flor de tierra en Michoacán.

   Posteriormente, investigaciones realizadas por el propio Armando Pavón permitieron la captura de siete elementos de la Policía Judicial de Jalisco y de cuatro civiles, presuntos raptores y homicidas del agente de la DEA y del piloto mexicano; uno de ellos, el comandante Gabriel González, murió durante los interrogatorios en la Interpol.

   Finalmente, también se detuvo, apenas el miércoles –al menos oficialmente-- a los empresarios jaliscienses, Javier y Eduardo Cordero, acusados de lavar el dinero que obtenía Caro Quintero del narcotráfico. (Publicado el 5 de abril de 1985).

 

 

                 Fue traído Caro Quintero

Más de 100 hombres armados con pistolas y metralletas Uzi cerraron el cerco policial, organizado 24 horas antes, cuando el pequeño Lear Jeat de 10 plazas, que transportaba a Rafael Caro Quintero, y a cuatro de sus cómplices, se desplazó vertiginoso hacia el hangar de la Procuraduría General de la República (PGR), anoche a las 19:15 horas.

   Antes, a las 16 horas, cuando se confirmó que las autoridades de Costa Rica habían decidido deportar a uno de los principales narcotraficantes mexicanos, dos camionetas de Panamericana de Seguridad, la 1503 y la 2017, fueron estacionadas estratégicamente.

   La PGR ordenó un despliegue policial desde la noche del jueves, mientras la cancillería mexicana gestionaba la deportación de Caro Quintero, quien arribó a la capital mexicana junto con Rodolfo Lepe Montes, de 33 años; José Albino Bazán Padilla, de 25, y Miguel Alfonso Juárez Medina, de 27 años.

   Después, a las 22 horas, arribó procedente de San José otro avión de la PGR, matrícula XEPIJ, en el que viajaban Sara Cosío Martínez, de 17 años de edad; Violeta Estrada Yavera de Campero, de 18; Juan Carlos Campero Villanueva, de 23; José Luis Beltrán Alvarez, de 35, y José Contreras Subías.

   Ellos, con excepción de Sara Cosío, son interrogados por un grupo especial de agentes del Ministerio Público, coordinados por el director de Averiguaciones Previas de la PGR, César Augusto Osorio Nieto.

   Sara Cosío, dijo que ella logró salir de la finca California, que adquirió Caro Quintero en más de un millón de dólares, se comunicó con su madre, Cristina Martínez de Cosío, a Guadalajara, y le dijo que estaba en Costa Rica. Esa, al parecer, fue la clave que permitió la captura de los narcotraficantes.

   Caro Quintero, señalado tanto por la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA,por sus siglas en inglés) como por la PGR como autor intelectual y material del asesinato del agente estadunidense Enrique Camarena y del piloto Alfredo Zavala, fue aprehendido en la ciudad costarricense de Puntarenas la mañana del jueves.

   El narcotraficante sinaloense, quien ha amasado una fortuna multimillonaria y posee acciones en unas 300 empresas, arribó a San José el 17 de marzo. Un auto lujoso, con tres individuos a bordo, lo esperaba y lo condujo a un sitio no revelado.

   A las 14 horas de ayer, el titular de la PGR, Sergio García Ramírez, dijo en entrevista telefónica que, según información que recibió 30 minutos antes, aún no se confirmaba la deportación de Caro Quintero.

   Señaló que confiaba que en el transcurso de ayer o del sábado tendría ya información fehaciente. Entre tanto autoridades mexicanas, por medio de la embajada en San José, realizaban los trámites pertinentes para lograr la deportación de los cinco detenidos.

   “Pueden irse a descansar confiados; de aquí al domingo no llegará Caro Quintero”, dijo un vocero de la PGR.

   Sin embargo, a las 16 horas de hoy se transmitieron los primeros informes sobre la deportación. Primero, la

 Afp señaló:

   “El gobierno de Costa Rica expulsó hoy por vía aérea al mexicano Rafael Caro Quintero y a sus cuatro guardaespaldas, trascendió en medios de prensa…”

   Minutos después, la agencia Ap confirmó la deportación del presunto narcotraficante, a quien se le atribuyen también cuando menos 17 homicidios y responsabilidad en los plantíos de mariguana y amapola descubiertos en Chihuahua, Sinaloa y Zacatecas, en los pasados cuatro meses.

   Caro Quintero, de acuerdo con versiones periodísticas procedentes de Costa Rica, fue interrogado por agentes de la DEA, de la Policía Judicial Federal de México, representada por el comandante de la Interpol, Florentino Ventura Gutiérrez, y de la policía de San José.

   Según se informó, el narcotraficante sinaloense fue sometido a intensos interrogatorios, pero se mostró reticente a descubrir sus actividades delictivas e inclusive su identidad.

   El gobierno de Costa Rica, según el subdirector de Investigación Judicial, Rodrigo Castro, decidió deportarlo luego de que el Ministerio Público determinó que Caro Quintero y sus cómplices no incurrieron en ningún delito en suelo costarricense.

   A las 17 horas la vigilancia en el hangar de la PGR se reforzó. Los reporteros poblaron pronto el lugar. Cuando menos 20 elementos policiales custodiaban que nadie se acercara.

   Ordenaron a los reporteros, que se mantuvieran alejados de la caseta, pero tuvieron que hacer ostentación de las armas cuando la avalancha de camarógrafos, fotógrafos y reporteros, tanto mexicanos como extranjeros, buscaban un lugar idóneo para realizar sus funciones.

   A las 19:15 horas apareció por la pista de acceso el pequeño jet. Las luces, los flashazos y los gritos se sumaron a la inquietud, al temor y a los movimientos frenéticos en el hangar.

   “A un lado de pista… A un lado de la pista”, gritaban los agentes que se abrían en semicírculo en torno de la aeronave.

   El avión se estacionó a la derecha de las dos camionetas de seguridad. Sólo se observaban las piernas de cuando menos 10 gentes que descendían del aparato.

   Las luces, las cámaras y las miradas enfocaban hacia ese lugar. Caro Quintero se confundía entre las decenas de agentes federales.

   Pasaron 15 minutos, durante los cuales se acomodaba a los detenidos en las dos camionetas de seguridad, que avanzaron finalmente custodiadas por un convoy de tres autos Ford LTD, un Volkswagen viejo y un Camaro destartalado, atestados de agentes que sacaban sus armas largas por las ventanillas.

   El convoy se desplazó velozmente por la ciudad y 20 minutos después arribó a las oficinas de la Interpol, en Soto 81. Las camionetas blindadas y los autos penetraron al estrecho estacionamiento. En una acción relámpago se bajó a los detenidos y se les incomunicó.

   Las dos calles transversales a la sede de la Interpol fueron cerradas. Se apostaron hombres armados y vehículos oficiales. La orden era terminante: “que nadie pase”.

   Tres agentes se arrimaron al operativo de seguridad.

   --Nos mandaron de la once (de la PGR).

   Desconfiado, un tipo de lentes oscuros y chamarra verde, preguntó:

   --¿Quiénes son ustedes?

   --Somos los del Camaro; con las prisas dimos un cabronazo y perdimos el convoy.

   En la PGR se impidió el acceso a los reporteros. El doctor García Ramírez no se encontraba.

   Solo, en su oficina del séptimo piso, oculto a interrogatorios y miradas, estaba “encerrado a piedra y lodo” el director de la Policía Judicial Federal, Manuel Ibarra Herrera. (Publicado el 6 de abril de 1985, con la colaboración de Rogelio Gómez y Víctor Cardoso).

 

 

            Sara Cosío fue dejada en libertad

 

Esposados, vendados de los ojos, cubiertos con cobijas claras y tendidos en el piso de una camioneta pánel con vidrios polarizados, Rafael Caro Quintero y seis de sus presuntos cómplices fueron sacados violenta y sorpresivamente de la Interpol y llevados a una cárcel de “mayor seguridad”.

   En el convoy, organizado por unos 15 agentes de la Policía Judicial Federal (PJF), figuraba el ex comandante de esa dependencia, Armando Pavón Reyes, quien se presentó espontáneamente a declarar sobre sus posibles nexos con Caro Quintero, señalado como uno de los principales narcotraficantes del país y del extranjero.

   Caro Quintero, José Albino Bazán Padilla, Miguel Alfonso Suárez Medina, Rodolfo Lepe Montes, José Contreras Subías, Juan Carlos Campero Villanueva, José Luis Beltrán Alvarez y Violeta Estrada Yavera no había sido consignados hasta anoche al juez de distrito en material penal en turno.

   Sara Cosío Martínez, presuntamente secuestrada por pistoleros de Caro Quintero el 7 de marzo en Guadalajara, abandonó la Interpol acompañada por sus padres a las 16:15 horas, después de ser sometida a un interrogatorio que se prolongó durante seis horas.

   El director de la PJF, Manuel Ibarra Herrera, dijo que los detenidos pretenden hacerse pasar por “blancas palomas”.

   Un grupo especial de agentes del Ministerio Público Federal, el comandante de la Interpol, Florentino Ventura, y varios de sus agentes interrogaron desde la madrugada de ayer a los presuntos narcotraficantes.

   Prestaron especial interés a dos casos que alcanzaron gran notoriedad: el decomiso de 8 mil toneladas de mariguana en Chihuahua, y el asesinato del miembro de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por siglas en inglés) Enrique Camarena Salazar, en Guadalajara.

   Versiones extraoficiales no confirmadas por La Jornada indican que Caro Quintero aceptó ser uno de los propietarios de la droga confiscada en Chihuahua en noviembre pasado, pero rechazó toda responsabilidad en el caso Camarena-Zavala.

   Agentes de la DEA, encabezados por Edward Heat, entraban y salían con absoluta confianza de las oficinas de la Interpol, localizadas en Soto 81. Heat, con movimiento brusco, rechazó el interrogatorio del reportero.

   Después de 13 horas de aparente calma en las afueras de la Interpol, la presencia de los padres de Sara Cosío, César Octavio Cosío Vidaurri y María Cristina Martínez de Vidaurri, provocó expectación y un movimiento espectacular.

   El hermano del presidente del PRI en el Distrito Federal mantuvo absoluto hermetismo, pero su esposa aceptó contestar algunas de las múltiples preguntas que le formulaban al mismo tiempo.

   Confirmó que efectivamente su hija se comunicó con ella a  Guadalajara para decirle que estaba en Costa Rica acompañada de sus captores. Y caminó presurosa cuando se le preguntó si notificaron a la policía respecto del paradero de Sara.

   Afirmó que en su oportunidad presentaron la querella contra Caro Quintero por el secuestro de su hija, y “ahora corresponde actuar a las autoridades. Nosotros no pedimos nada en contra de él”.

   Otras muchas preguntas quedaron sin respuesta. El matrimonio se internó en el edificio de la PGR entre un aluvión de cámaras, curiosos, reporteros y transeúntes.

   Estuvieron menos de tres minutos en la Interpol. Abordaron un auto LTD verde modelo 76, resguardados por dos fornidos agentes federales, quienes se abrían paso a codazos y golpes disimulados.

   --¿Qué les dijeron? ¿Vieron a su hija? ¿A dónde van?

   La señora Martínez de Cosío respondió con calma:

   --Nos llevan a otra parte –se sostuvo los lentes oscuros que impedían conocer la expresión de sus ojos.

   Se entrevistaron con el subprocurador, Luis Octavio Porte Petit, quien les dijo que Sara quedaría libre inmediatamente después de rendir su declaración.

   Retornaron a las 12:40 horas. Se repitió la escena anterior, pero la mujer no soportó la presión y rompió a llorar. Levantó los brazos y miró el cielo claro.

   Tampoco a esa hora lograron ver a Sara. Seguía el interrogatorio. Florentino Ventura había dado orden de que no saliera hasta que relatara pormemorizadamente qué vio y escuchó durante su estadía con Caro Quintero.

   Llegaron por última vez a la Interpol a las 14 horas. La expectación creció nuevamente. Estaban bloqueadas las dos puertas principales del edificio policial. Pero pasaron más de dos horas de tensa calma.

   A las 16:15 horas se abrió la puerta lateral de la Interpol y apareció Sara Cosío. Iba abrazada por su padre. El largo pelo ensortijado le cubría el rostro. Vestía pantalón y chamarra de mezclilla y zapatos rosas. Ni una palabra brotó de sus labios.

   Por su parte, el comandante Florentino Ventura entró y salió repetidamente del edificio. A todas las preguntas respondió invariablemente con un “estamos trabajando”. Se le preguntó fundamentalmente respecto del asesinato de Camarena Salazar y de los sembradíos de mariguana en Chihuahua.

   También apareció sorpresivamente, solo, a pie, el ex comandante de la PJF Armando Pavón Reyes, cesado hace 15 días por su presunta responsabilidad en la fuga de Caro Quintero del aeropuerto de Guadalajara y de la incursión en el rancho El Mareño, que dejó un saldo de seis muertos.

   Pavón, visiblemente nervioso –se había entrevistado previamente con el director de la PJF-- dijo que acudía voluntariamente para carearse con Caro Quintero.

   --Quiero que me diga en mi cara si me dio dinero por huir –afirmó mientras era rodeado y saludado por varios de sus ex compañeros y amigos.

   Agregó que se presentaba sin amparo, confiado en la ley, y para lavar el buen nombre de la corporación en la que trabajó 11 años.

   Cuando se le pidió su versión sobre la matanza de El Mareño, respondió con tres palabras:

   --Fue un enfrentamiento.

   A las 16:30 horas, salieron dos autos atiborrados de judiciales. En uno de ellos iba Pavón Reyes, custodiado.

   Atrás surgió una camioneta blanca, con vidrios polarizados, que transportaba a los detenidos. La caravana partió velozmente, tomó por Paseo de la Reforma al poniente y se perdió finalmente, a pesar de los esfuerzos de algunos reporteros por alcanzarlos.

   Se buscó inútilmente a los detenidos en los reclusorios Norte y Sur y en los separos de la PJF del conjunto Pino Suárez. Anoche, una fuente oficial dijo que los interrogatorios continuaban en la Interpol. Presuntamente el operativo se armó para confundir a los reporteros.

   La PGR distribuyó fotografías de los ocho detenidos. A Violeta Estrada Yavera, esposa de Juan Carlos Campero Villanueva, la retrataron de perfil, porque tenía los “ojos morados”, dijo el director de Comunicación Social de esa dependencia, Francisco Fonseca Notario.

   Violeta y Juan Carlos viajaron el 21 de marzo a San José, con 500 mil dólares que entregaron a Caro Quintero, los que recogió la policía. Campero es gerente de Country Motors, empresa de Guadalajara propiedad de los hermanos Eduardo y Javier Cordero Staufer, confinados en el Reclusorio Norte, y a quienes ayer el juez primero de distrito en material penal, Pedro Elías Soto Lara, les dictó auto de formal prisión como presuntos responsables de delitos contra la salud y asociación delictuosa.

   José Albino Bazán Padilla adquirió en 700 y 800 mil dólares, respectivamente, las fincas California y La Reforma, que también fueron incautadas, al igual que el avión Lear Jet en el que se trasladó Caro Quintero de Guasave, Sinaloa, a la capital costarricense.

   Por último, José Contreras Subías fue señalado por la PGR como responsable del homicidio del agente federal Manuel Mata Alvarado, ultimado a balazos e incinerado en su patrulla, en Tijuana. La dependencia había emitido un boletín en octubre en el que daba por cerrado y aclarado ese caso. (Publicado el 7 de abril de 1985, con la colaboración de Rogelio Gómez)

 

 

                 Fue trasladado Rafael Caro al Reclusorio Norte

 

 

Dos enviados de la mafia de Guadalajara rondaron ayer el Reclusorio Norte, donde fueron consignados antes del mediodía Rafael Caro Quintero y seis de sus cómplices.

   Uno de ellos, alto, de lentes, pelo rizado, botas de piel de cocodrilo, pantalón, camisa y chamarra azules, dijo a La Jornada que intentó vanamente entrevistarse con el presunto narcotraficante.

      Después, logró penetrar al presidio y ver de lejos a Caro Quintero, quien era resguardado por unos 60 individuos armados con metralletas.

   “Lo tienen incomunicado”, dijo a dos reporteros nacionales y a una corresponsal extranjera, y rehusó formular más comentarios.

   Su acompañante, un individuo bajo, rubio, que cargaba un portafolios café, se limitaba a escuchar en silencio.

   Caro Quintero, según la información proporcionada por la Procuraduría General de la República (PGR), fue consignado por “delitos contra la salud en materia de estupefacientes y sicotrópicos, así como por asociación delictuosa, introducción ilegal de armas y otros ilícitos “debidamente” acreditados ante el Ministerio Público Federal.

   El presunto narcotraficante “queda o quedará” a disposición de las autoridades de Chihuahua, por su presunta responsabilidad en el caso de las 8 mil toneladas de mariguana incautadas en noviembre del año pasado. Caro Quintero, según la PGR, aceptó ser el propietario de los plantíos y de la droga.

   A pesar de que durante los interrogatorios, que se extendieron durante más de 60 horas, alegó “inocencia”, el narcotraficante queda también a disposición de la justicia federal de Jalisco por el secuestro y asesinato del integrante de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos Enrique Camarena, y del piloto de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Alfredo Zavala Avelar.

   Igualmente se le atribuye responsabilidad en el rapto de Sara Cosío Martínez.

   Miguel Juárez Medina, uno de los acusados, ingresó al Reclusorio Norte bajo los siguientes cargos: delitos contra la salud en su modalidad de siembra, cultivo, cosecha y posesión de mariguana, y asociación delictuosa.

   José Albino Bazán Padilla, Rodolfo Lepe Montes y Juan Carlos Campero Villanueva, por asociación delictuosa; José Luis Beltrán Alvarez, por encubrimiento. Sin embargo, obtendrán su libertad bajo fianza en cuanto la soliciten.

   José Contreras Subías continúa detenido en los separos de la Interpol, a disposición de las autoridades de Tijuana. Se le atribuye el homicidio del agente de la Policía Judicial Federal (PJF) Manuel Mata Alvarado.

   Ni en la consignación ni en el comunicado de la PGR se menciona a Violeta Estrada Yavero, esposa de Juan Carlos Campero. Se desconoce si sigue detenida o fue liberada.

   También se prestó especial interés en ocultar la situación de los tres ex comandantes de la PJF Armando Pavón Reyes, Alberto Arteaga García y Jorge Espino, quienes se presentaron el sábado en la Interpol para declarar respecto de sus posibles nexos con la mafia.

   La PGR dijo que Caro Quintero y coacusados fueron consignados dentro del plazo dispuesto por una resolución dictada en el juicio de amparo promovido ante el juez primero de distrito en material penal, Pedro Elías Soto Lara.

   El juez Soto Lara informó, por medio de terceros, que hoy a las 10 horas tomará la declaración preparatoria a Caro Quintero y coacusados. Antes ordenó a dos de sus subordinados que corrieran a los reporteros.

   A las 11:18 horas se inició el movimiento en las oficinas de la Interpol. Una camioneta vam blanca, con vidrios polarizados, en la que viajaban los detenidos, salió velozmente del estacionamiento, escoltada por una bronca y seis autos ocupados por, al menos, 25 agentes.

   Quince minutos después llegaron al Reclusorio Norte. La caravana fue recibida por unas 300 personas, entre curiosos, policías y reporteros, y penetró rápidamente por una puerta lateral.

   Camarógrafos y fotógrafos buscaron los resquicios para captar imágenes. Caro Quintero fue el segundo en descender de la camioneta. Iba esposado, con las manos por delante, y vestía las mismas ropas con que salió de Costa Rica.

   Los acusados fueron confinados en el separo 120, el de mayor seguridad. Normalmente los reos de nuevo ingreso son llevados a observación para los estudios físicos de personalidad.

   Por otra parte, el New York Times pregunta en un editorial: “¿Por qué México se dilató tanto en perseguir a los asesinos de Camarena y arrestó a algunos oficiales de la policía sólo después de que Washington ejerció gran presión? ¿Qué tan hondamente están involucrados los oficiales policiacos en el negocio de las drogas?”

   El diario recuerda que al final de la pasada década México había dejado de ser el principal proveedor de heroína y mariguana al mercado estadunidense, y se había convertido en un socio efectivo en la lucha contra el tráfico de drogas. Sin embargo, ahora los envíos se han incrementado ante el enojo de Estados Unidos, que ha encontrado ese comercio floreciendo abierta y corruptamente, añade el periódico estadunidense.

   El editorial, titulado “El tipo salvaje de la droga mexicana”, dice que Caro Quintero “ama todo lo que el dinero puede comprar”, porque el dinero ha logrado liberarlo de arrestos y persecuciones. Como ejemplo, el diario señala que él logró abandonar el país con la protección de los agentes mexicanos enviados para aprehenderlo. Publicado el 9 de abril de 1985, con la colaboración de Rogelio Gómez).

miércoles, 15 de mayo de 2013

Buscando a Johana Cecilia Albores Pérez


 


Johana Cecilia Albores Pérez,  hija de la periodista Rosy Pérez y sobrina del corresponsal de El Universal en Chiapas, Fredy Martín Pérez,  desapareció el 13 de mayo pasado.  El gobernador Manuel Velasco debe demostrar que gobierna Chiapas y localizar a  la joven fotógrafa, para demostrar que no sólo le interesa aparecer en las revistas del Corazón con su “amada” Anahí, quién justamente cumplió 30 años el 14 de mayo, un día después de la desaparición de Johana.

viernes, 10 de mayo de 2013

A todas las madres un poema del chiapaneco Jaime Sabines

A todas las madres, con dedicación especial a Martha, un hermoso poema del chiapaneco Jaime Sabines:
Poema Doña Luz Xvii de Jaime Sabines

Lloverás en el tiempo de lluvia,
harás calor en el verano,
harás frío en el atardecer.
Volverás a morir otras mil veces.
Florecerás cuando todo florezca.
No eres nada, nadie, madre.
De nosotros quedará la misma huella,
... la semilla del viento en el agua,
el esqueleto de las hojas en la tierra.
Sobre las rocas, el tatuaje de las sombras,
en el corazón de los árboles la palabra amor.
No somos nada, nadie, madre.
Es inútil vivir
pero es más inútil morir

miércoles, 27 de marzo de 2013

Cumpleaños de Camila


Llegar a la mayoría de edad es un reto para todos, pero mantener tú desarrollo personal, familiar, sentimental y profesional es más que un reto: es el futuro, es la vida y la consagración de todo ser humano.
Hoy cumple 18 años la mujer que me ha hecho ver las estrellas y logró, para mí,  unir el mar con el cielo.
¡Felicidades Camila¡
Con gran regocijo rescato una foto de tú niñez.


Besos.