miércoles, 12 de octubre de 2011

Con sigilo, el mercado bélico ruso invade América Latina; Venezuela, Cuba y Uruguay sus mejores clientes


Presidente ruso Dmitri Medvédev
                                





Juan Balboa

Rusia otorgó a Venezuela un nuevo crédito por cuatro mil dólares para “la cooperación técnico militar” – incluye la fabricación de los famosos fusiles de asalto Kalashnikov-  el cual se sumó a otro crédito de seis mil 200 millones de dólares con lo que el país sudamericano consolida su defensa bélica.

Durante una ceremonia de firma de acuerdos realizada el pasado jueves 6 de octubre, el presidente Hugo Chávez agradeció este crédito comentando que antes de contar con esos recursos “Venezuela estaba desarmada”.

“Tenemos el derecho de equipar a nuestras fuerzas de defensa. Es una obligación para mí como jefe de Estado y comandante de las Fuerzas Armadas. Estábamos desarmados, gracias de verdad”, insistió el mandatario venezolano digiriéndose al presidente ruso Dmitri Medvédev.

Entre el 2005 y 2008 Venezuela firmó contratos de compra de armas rusas por cuatro millones de dólares para adquirir aviones Sukhoi, helicópteros de combate y fusiles, entre otros.

Helicóptero ruso Ka-52 Alligato






En 2010 Venezuela recibió un préstamo de Moscú por dos mil doscientos millones de dólares para comprar tanques T-72 y un número no precisado de misiles S-300.

Rusia ha desplegado en los últimos cinco años una ofensiva diplomática-comercial que tiene como objetivo el mercado bélico en países de América Latina e intenta consolidar su presencia castrense en naciones como Venezuela y Cuba.

El catálogo bélico de los rusos que han ofrecido a países de Latinoamérica es extenso y atractivo para algunas naciones: cazas rusos Su-35, asistencia tecnológica para la construcción de submarino, transportes blindados de infantería BMP-3F, helicópteros HeliRussia-2008, ametralladoras Bizon de 9 mm y Kedr, pistola autocargable Gurza, rifles de francotirador OSB y BSS, fusil automático especial AC de 9 mm y fusil automático submarino de 5,65 mm, únicos en el mundo.

Cabe recordar que el grupo Rosoboronexport, el mayor proveedor del armamento ruso al mercado internacional, ingresó en el 2010 la suma récord de 10 mil millones de dólares, según confirmó Serguei Chémezov, jefe de la Corporación Nacional rusa de Tecnologías.

Calificó como “un nuevo récord” el ingreso por armamento a las arcas de Rusia y dijo que la cartera de pedidos a mediano plazo se calcula en torno a los 37 mil millones de dólares.

Compañías rusas como Rosoboronexport consideran que la crisis financiera global ayudará al armamento ruso a competir con mayor eficacia con la industria militar estadounidense, tradicional importador de material bélico a los países de América Latina.

Se podría decir que la Rusia de Dimitri Medvedev está ganado espacios importantes en el patio trasero de los Estados Unidos, país que mantiene un monitoreo constante de los desplazamientos de diplomáticos por los países de América Latina.

Y no es para menos.

Argentina y Brasil se interesan por los nuevos cazas rusos Su-35, y Cuba logra un amplio convenio para adquirir los sistemas de lanzamiento Igla y de navegación satelital Glonass, así como diversos radares y colaboración sobre sistemas de mando.

Uruguay es uno de los que más se interesan por las armas rusas de tiro, sobre todo las diseñadas para combatir el terrorismo, como fusiles de francotirador, lanzagranadas, pistolas y fusiles automáticos.

Sin duda, el reencuentro entre Cuba y Rusia es la mayor preocupación de Estados Unidos.

Cuba y Rusia dejaron atrás las diferencias que los alejaron durante más de quince año y anunciaron una nueva etapa de sus relaciones económicas, financieras, militares y culturales “en un mundo multipolar sin injerencia de Estados Unidos”, según ha declarado el presidente Raúl Castro.

Los rusos mantienen estrechas relaciones desde el 2008 con el gobierno cubano que encabeza Raúl Castro para reactivar la colaboración en la esfera militar: intercambio en organización táctica de defensa aérea, entrenamiento de soldados, el empleo de los sistemas de lanzamiento Igla y de diversos radares y colaboración sobre sistemas de mando, comunicación y lucha radio electrónica.

Después de años de alejamiento diplomáticos y cancelación de intercambios militares –en el 2001 Rusia cerró unilateralmente la base de espionaje electrónico conocido como Lourdes, ubicado en La Habana-, los militares rusos quieren todo.

Han puesto sobre la mesa de negociación con Cuba y Venezuela la posibilidad de obtener el permiso para utilizar unos cinco aeródromos para sus bombarderos estratégicos, instalar escudos antimisiles y tener disponibles puertos seguros para sus destructores y buques de reabastecimiento que patrullarían la región.

Los estrategas rusos tienen la mira puesta en colocar sus bombarderos estratégicos (Tu-160 y Tu-95MC) en regiones cubanas y Venezuela.

Fusil Kalashnicov Ak-74
                                                        

La mayor parte del armamento cubano es de tecnología rusa, incluyendo tanques y aviones caza del tipo Mig. Cuba tiene unos 150 mil militares activos y es el único país que tiene unas fuerzas armadas con experiencia militar regular e irregular.


       Venezuela, un dolor de cabeza para EU


Con un despliegue diplomático que busca mercados para su industria armamentista, Rusia logró que Venezuela adquiera en dos años (2005/2008) armamentos rusos por valor de 4 mil millones de dólares que incluyen radares, 24 cazas Sukhoi-30, 50 helicópteros y 100 mil fusiles Kalashnikov.

Las crecientes relaciones de Rusia y Venezuela es hoy un dolor de cabeza para el gobierno de Barack Obama. Y así lo reflejan los papeles filtrados por Wikileaks en diciembre pasado.

Los documentos de la embajada de Estados Unidos en Caracas han revelado datos concretos de la presencia militar rusa en Venezuela, la adquisición de, al menos, 100 misiles Igla (aguja, en ruso) y, sobre todo, el protagonismo de uno de los hombres de mayor confianza de Putin, el viceprimer ministro Igor Sechin, en las relaciones con el gobierno de Hugo Chávez.

Los rusos confirmaron que habían vendido a Caracas 100 misiles Igla con 90 lanzadores. Esto no descarta que Rusia haya facilitado más misiles a Chávez posteriormente.

Bombarderos



El 8 de diciembre de 2010 se conocieron cuatro informes diplomáticos de Estados Unidos relacionados con Venezuela: Un cable sobre las presiones de EU para que Rusia no venda armas a Venezuela; un segundo cable sobre las presiones a Suecia y España para que no vendan material militar a Venezuela; otro más sobre la estrategia estadounidense para que Rusia no vendar armas a Venezuela y el cuarto sobre la venta de material militar de Rusia a Venezuela

Rusia paseo el año pasado por diversas ferias bélicas del mundo los aviones Mig-35 y el nuevo aparato de combate y entrenamiento Yak-130, uno de los más demandados en el extranjero También se presentaron el avión anfibio Be-200 y aviones militares de transporte IL-76 y IL-112B.

En cuanto a los helicópteros rusos se mostrarán diversos aparatos de la clase Mi y Ka.

Los equipos rusos de defensa antiaérea como los sistemas de cohetes Buk-M2E y Tor-M2E. Mientras, la sección de modernos radares rusos incluirá muestras de Nebo SVU, Protivnik-GE, Credo-1E, Fara-1 y Zoopark-1.

El capítulo más sólido de la cooperación con América Latina es la venta de armas, a través de Rosoboronexport, consorcio sancionado por Estados Unidos por sus tratos con Irán.

Las empresas bélicas rusas han confirmado que tienen “grandes proyectos” en países latinoamericanos.

Uno de los directivos de la  exportadora estatal de armas rusa, Rosoboronexport, Serguei Svéchnikov, informó a fines de años pasado que las armas de fabricación rusa “tienen una gran demanda” en el mercado de América Latina y que en los suministros de armamento ruso predominan los helicópteros debido al relieve del terreno y las condiciones meteorológicas en los países del continente.

El capítulo más sólido de la cooperación con América Latina es la venta de armas, a través de Rosoboronexport, consorcio sancionado por Estados Unidos por sus tratos con Irán.

Las empresas bélicas rusas han confirmado que tienen “grandes proyectos” en países latinoamericanos.

Uno de los directivos de la  exportadora estatal de armas rusa, Rosoboronexport, Serguei Svéchnikov, informó a fines de años pasado que las armas de fabricación rusa “tienen una gran demanda” en el mercado de América Latina.CVV.

Francotirador ruso

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